Historia

Modernidad y Tradición

Situado en pleno centro histórico de la Ciudad de la Alhambra, junto a la antigua Capitanía y próximo al Ayuntamiento, quienes nos visiten podrán disfrutar en nuestros salones abovedados del siglo XV, de una cocina de mercado basada en la tradición, actualizando los conceptos desde el respeto por la materia prima.

Todo esto vinculado a un solo lugar, único en Granada. El restaurante Alacena de las Monjas.

Pero sobre todo Historia. Crónicas de otra época que le han dado a este enclave la importancia y la singularidad que hoy tiene. El espacio que cubre este restaurante, el antiguo convento franciscano, hoy propiedad militar, y el resto de conventos y casas nobiliarias, que hogaño rodean la plaza, fueron antaño un mismo paisaje, un mismo momento, un mismo tiempo y una misma

Historia: la segunda Iglesia Catedral de la ciudad de Granada.

Hablamos de finales del siglo XV cuando las convulsas rebeliones de los musulmanes, en el barrio del Albaycín, rompen una de las Capitulaciones firmadas en Santa Fe por los Reyes Católicos y el rey Boabdil. El principio del fin había llegado.

Aquel alzamiento llevaría a la construcción, un tiempo más tarde, de la que fue la segunda Iglesia Catedral de la ciudad embrujada habiéndose desplazado ésta desde la que fue primera y es actual Iglesia parroquial de Santa María de la Alhambra hasta este lugar en el que usted se encuentra hoy. Todo este solar fue una maravillosa y recoleta Catedral y el lugar elegido para el casamiento de la hija menor de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón. María de Aragón se casó aquí con Manuel I de Portugal, viudo de su hermana mayor Isabel, el 30 de octubre del año 1500, siendo arzobispo de Granada Fray Hernando de Talavera. Primer arzobispo de la ciudad.

Aquella Iglesia Catedral estuvo ubicada en pleno barrio del Realejo, y a las faldas de la colina del Mauror, hasta 1505 que es el momento en el que la sede arzobispal se trasladó a la Mezquita Mayor; hoy emplazamiento de la actual Iglesia Catedral.

De este vestigio la Alacena de las Monjas conserva, en su parte baja, la antigua cripta, el aljibe y los cimientos de ladrillo que dan testimonio de lo que fue.
“Alacena de las Monjas que te dan gloria bendita, pastelillos de toronja y dulce de leche frita…” Copla de Carlos Cano a la Alacena de las Monjas, 1987.

María Teresa Hontoria
Doctora en Historia del Arte